Ayer tuvimos la suerte de celebrar en nuestra escuela un Taller de Primeros Auxilios, impartido de manera voluntaria por dos mamás del centro, a quienes queremos agradecer especialmente su tiempo, dedicación y compromiso con nuestra comunidad educativa.
Durante la sesión, las familias participantes pudieron aprender y reforzar conocimientos básicos sobre cómo actuar ante situaciones de emergencia, tales como atragantamientos, caídas, heridas o paradas cardiorrespiratorias. Se ofrecieron pautas claras, prácticas y adaptadas al entorno escolar y familiar, resolviendo dudas frecuentes y compartiendo experiencias reales.
La implicación de las familias en la vida del centro es un pilar fundamental de nuestro proyecto educativo. Actividades como esta demuestran que la escuela es un espacio de colaboración, donde el aprendizaje va más allá del aula y se construye de manera conjunta.
Cuando las familias comparten sus conocimientos y experiencias, enriquecen la formación de toda la comunidad y fortalecen los lazos entre escuela y hogar. Esta participación activa genera un entorno más cercano, colaborativo y coherente para nuestros niños y niñas.
La formación en primeros auxilios no solo aporta seguridad, sino también confianza. Saber cómo actuar en los primeros minutos ante una emergencia puede marcar la diferencia y contribuir a minimizar riesgos.
Promover este tipo de contenidos en el ámbito educativo ayuda a crear entornos más seguros y responsables, fomentando la prevención y la capacidad de respuesta ante situaciones imprevistas.
Desde la escuela, seguiremos impulsando iniciativas que promuevan la formación, la colaboración y el bienestar de toda nuestra comunidad.
¡Gracias a todas las personas que lo hicieron posible!

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