En la Escuela Infantil Municipal Lorencete hemos finalizado el periodo de adaptación de nuestros pequeños y pequeñas, una etapa llena de emociones, descubrimientos y primeros vínculos que supone un paso muy importante en sus vidas.
Durante estas primeras semanas, hemos acompañado a nuestros niños y niñas en su llegada al centro, respetando sus ritmos individuales, ofreciéndoles seguridad, cariño y confianza, y creando poco a poco un entorno en el que puedan sentirse tranquilos, queridos y seguros. Las miradas, las sonrisas, los primeros juegos y la confianza que van adquiriendo nos indican que, poquito a poco, comienzan a sentirse como en casa.
Y este año, el periodo de adaptación ha coincidido con una época muy especial para nuestra localidad: ¡la vendimia de Tomelloso!
Por ello, hemos querido acercar a nuestros pequeños a una de las tradiciones más representativas de nuestro entorno, transformando la vendimia en una experiencia educativa adaptada a su edad, llena de estímulos, sensaciones y descubrimientos.
A través de diferentes propuestas sensoriales, hemos podido jugar a vendimiar, manipular y descubrir las uvas, observar sus colores, tocar sus texturas y experimentar con sus formas. También hemos tenido la oportunidad de acercarnos a algunos de los sabores más característicos de esta tradición, como el mosto, las tortas de mosto y las gachas, siempre teniendo en cuenta la edad de los niños, sus necesidades y las medidas de seguridad alimentaria correspondientes.
Para nuestros bebés, cada experiencia es una oportunidad para aprender. A través de los sentidos comienzan a conocer el mundo que les rodea: tocar, mirar, oler, escuchar y, cuando resulta adecuado, saborear. Estas vivencias favorecen su curiosidad, la exploración, el desarrollo sensorial y la construcción de sus primeros aprendizajes.
Pero esta actividad tiene, además, un valor muy especial: acercar a los niños y niñas a la cultura, las costumbres y las tradiciones de Tomelloso desde sus primeros años de vida.
La vendimia forma parte de la historia, la identidad y la vida de muchas familias de nuestra localidad. Dar a conocer a los más pequeños estas tradiciones significa ayudarles a descubrir el entorno en el que crecen, establecer sus primeros vínculos con la cultura local y comenzar a sentirse parte de su comunidad.
En la Escuela Infantil entendemos que educar no consiste únicamente en realizar actividades dentro del aula, sino también en ofrecer experiencias significativas que conecten a los niños con su entorno, despierten sus sentidos y les permitan aprender disfrutando. Porque incluso durante los primeros meses de vida, cada experiencia cuenta, cada descubrimiento importa y cada tradición puede convertirse en una oportunidad para aprender.
Con la satisfacción de haber superado esta primera etapa de adaptación y con la alegría de haber compartido nuestra pequeña vendimia, continuamos nuestro camino acompañando a nuestros bebés en sus primeros pasos por el mundo, con cariño, ilusión y muchas aventuras por descubrir.
¡Bienvenidos a Lorencete! ¡Nuestra aventura no ha hecho más que comenzar!
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