El Obrero de Tomelloso: El “triage” que no llegó a hacerse (y II)

Plano del Proyecto de Triage en la Estación de Cinco Casas.
Plano del proyecto de “triage” en la Estación de Cinco Casas.

La documentación conservada en la B.P.M. “Francisco García Pavón” de Tomelloso permite conocer un interesantísimo proyecto ferroviario, planificado por Francisco Martínez Ramírez, a la vanguardia de otros similares realizados en Europa: una estación de clasificación o “triage” a ubicar en la localidad de Cinco Casas.

El “triage” proyectado por El Obrero en Cinco Casas permitiría ordenar el tráfico de toda la mitad meridional de España. El proyecto incluía la extensión de la línea transversal a Villarrobledo, formando la base del triángulo que empalmaría con la línea de Levante.

Francisco Martínez afirmaba que el empalme de Alcázar necesitaba que su corriente circulatoria no encontrara obstáculos. La rapidez y fácil desvío de mercancías es el objetivo de una estación de clasificación, siendo preferible una estación apartada. Este era el motivo técnico más importante para la opción de Argamasilla (Cinco Casas) frente a la de Alcázar de San Juan que, de hecho, sería el vértice de este triángulo. La diferencia de recorrido comercial sería de tan solo 25 km.

El proyecto de “triage” contenía todas las novedades de la ingeniería en esta especialidad de su momento. Representantes de la Compañía de MZA viajarían a Francia para estudiar el sistema de “triages” franceses; por su parte, Francisco Martínez Ramírez viajaría a Alemania.

En su memoria de dicho viaje describe con detalle todo el sistema de estaciones de clasificación alemán en 1922 e incluso el “triage” que sería construido en Lille (Francia) dos años después de que el proyecto del “triage” de Cinco Casas fuera redactado y aprobado. El “triage” francés incluiría algunas soluciones técnicas del proyectado para Cinco Casas.

Estudio de estaciones de clasificación de Alemania (1922).
Estudio de estaciones de clasificación de Alemania (1922).

Finalmente, a pesar de contar con la aprobación del gobierno y de todas las facilidades que la Compañía ofreció para su construcción y funcionamiento, no se llegó a un acuerdo con la Compañía de MZA, la cual en un principio fue partidaria del proyecto, siendo inevitablemente abandonada la idea de “triage”.

Fracasada la idea de “triage”, continuó la búsqueda de una solución que garantizara la supervivencia del ferrocarril. Entonces se pensó en la prolongación de la línea por sus extremos, gestiones de las que una vez más se encargaría personalmente El Obrero.

En este momento, se abría una nueva etapa en la historia del ferrocarril de Tomelloso, en la que se trataría de prolongar la línea transversal de Tomelloso a Villarrobledo, con el fin de aumentar el tráfico de producción. Surgirían también otros proyectos de prolongación como el de la línea Villarrobledo a San clemente, por petición expresa de esta última localidad. Prolongaciones que tenían como fin aumentar el tráfico de mercancías y asegurar la supervivencia del ferrocarril de Tomelloso.

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