El Obrero de Tomelloso: El “triage” que no llegó a hacerse (I)

Memoria para la construcción de un triage en la vía transversal de Cinco Casas a Villarrobledo (1924).
Memoria para la construcción de un “triage” en la vía transversal de Cinco Casas a Villarrobledo (1924).

A comienzos de la década de 1920, la Compañía del Ferrocarril de Argamasilla-Tomelloso se encargaba directamente de la explotación del ferrocarril gracias a la absorción del negocio por la entidad bilbaína Crédito de la Unión Minera, que compró casi la totalidad de las acciones, además de un crédito de un millón de pesetas que concedió a la Compañía de AT para tal fin. El encargado de realizar todas estas gestiones fue Francisco Martínez Ramírez, Director General de la compañía y accionista.

El rendimiento del ferrocarril aumentó gracias a los servicios de explotación. En 1920 la compañía efectuó la compra una locomotora de gasolina importada de Nueva York, la primera que habría en España. Los beneficios llegaron casi al doble, pero la casi totalidad de ellos eran destinados a pagar gastos de explotación, a lo que se sumaba el aumento de cargas financieras. Los datos económicos positivos de este período indican que el ferrocarril habría costado al menos de 200.000 pesetas por kilómetro, lo que era menos que el más barato de todos los ferrocarriles de vía normal existentes en España.

A pesar de los datos económicos favorables que presentaba, era un ferrocarril sometido al rendimiento de solo dos localidades y a un solo elemento productivo: el vino y las industrias derivadas. La filoxera, unida al descenso del consumo, provocó una situación difícil que precisaba de una solución que, cuando menos, redujera los efectos negativos que tenían lugar en ese momento. En las memorias anuales de la compañía se hablaba de la necesidad de unir el negocio del ferrocarril con otro similar, de modo que se complementaran y defendieran, hasta que Francisco Martínez propuso la construcción de un “triage” (una estación de clasificación) en la estación de Argamasilla de Alba (Cinco Casas).

Plano del Proyecto de "triage" en la Estación de Cinco Casas
Plano del Proyecto de “triage” en la Estación de Cinco Casas

En este momento, la casi totalidad del tráfico ferroviario de mercancías entre el sur y el norte de España circulaba por una sola línea desde Alcázar, en la línea de Andalucía. No existía ninguna estación que pudiera clasificar todo el material que, desde Extremadura, Andalucía y Levante, llegaba a la Mancha completamente revuelto y desordenado, obligando a los trenes de mercancías a parar en todas las estaciones, insuficiencia técnica que provocaba una lentitud enorme, sobretodo en las mercancías que se dirigían al norte.

La consecuencia de esta insuficiencia técnica, era una aglomeración constante de nudos ferroviarios y, por consiguiente, un enorme e inevitable retraso de las mercancías. La Compañía de MZA, conocedora del problema, se dispuso a solucionarlo proponiendo la creación de una estación de clasificación en Alcázar de San Juan , que permitiera ordenar el tráfico que afluía por este punto por las líneas de Levante y Andalucía. Francisco Martínez Ramírez, por su parte, elaboraría un proyecto de “triage” en la estación de Argamasilla (Cinco Casas), aprovechando los elementos con los que contaba la Compañía de AT.

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