El Obrero de Tomelloso: los años previos a la llegada del ferrocarril (y II)

Como vimos en la entrada anterior, gracias a la documentación digitalizada de la Colección Documental de El Obrero, se pueden reconstruir los pasos necesarios que tuvo que dar este hombre para hacer realidad la llegada del ferrocarril a Tomelloso.

Entre estos pasos, uno no menor era obtener la financiación suficiente para su construcción. Francisco Martínez encontró financiación en el Banco Hispano-Americano, cuyos miembros de su Junta Administrativa se convirtieron en accionistas de la compañía. También consiguió, gracias a la ayuda de Melquíades Álvarez, que el Congreso de los Diputados aprobara un proyecto de ley que permitiera al Ayuntamiento de Tomelloso destinar, a la construcción del ferrocarril, el dinero que era recaudado en impuestos de la producción y transporte de vinos y alcoholes.

La aprobación de este arbitrio fue muy discutido en su momento, ya que fue entendido por algunos políticos como una restauración del denostado impuesto de consumos, del que Melquíades Álvarez estaba totalmente en contra.

Hoja de El Liberal donde se habla del arbitrio especial concedido al Ayuntamiento de Tomelloso.
Página de El Liberal donde se habla del arbitrio especial concedido al Ayuntamiento de Tomelloso.

Artículo donde se menciona el arbitrio especial concedido al Ayuntamiento de Tomelloso.
Artículo de El Liberal donde se menciona el arbitrio especial concedido al Ayuntamiento de Tomelloso.
Artículo donde se menciona el arbitrio especial concedido al Ayuntamiento de Tomelloso.
Artículo de El Liberal donde se menciona el arbitrio especial concedido al Ayuntamiento de Tomelloso.

Una vez reunido el capital necesario para su construcción, se firmó el contrato de explotación del ferrocarril de Argamasilla-Tomelloso, con la Compañía de Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (M.Z.A), contrato por el que dicha compañía se encargaría del servicio y explotación del ferrocarril. Para ello, aportaría todo el material móvil necesario, empleados de toda clase y realizaría todas las reparaciones ordinarias y obras de la vía que fueran necesarias. La Compañía de A-T pagaría por este servicio de explotación la cantidad de cien mil pesetas anuales.

De esta manera, la explotación del ferrocarril resultaba mucho más barata para la Compañía de Argamasilla-Tomelloso. Así, se reduce considerablemente el capital necesario, ya que la empresa conoce de antemano la cantidad fija que será necesaria para pagar los gastos de la explotación del ferrocarril. Todas las gestiones fueron realizadas por Francisco Martínez Ramírez, el cual era el concesionario, el constructor de las obras y el gestor financiero, además de detentar el cargo de Director General de la Compañía del Ferrocarril Argamasilla-Tomelloso.

Contrato de explotación del Ferrocarril de Argamasilla-Tomelloso por la Compañía de Ferrocarriles MZA.
Contrato de explotación del Ferrocarril de Argamasilla-Tomelloso por la Compañía de Ferrocarriles MZA.

Las obras de construcción de la línea de ferrocarril comenzarían en 1912.

Hoja suelta de la Revista Mundo Gráfico de 1912.
Hoja suelta de la revista Mundo Gráfico de 1912.
Obras de la estación de Argamasilla de Alba.
Obras de la estación de Argamasilla de Alba.

En septiembre de 1914 llegaría el ferrocarril a Tomelloso tras una década de durísimo trabajo por parte del que hizo posible esta realidad: Francisco Martínez Ramírez, conocido por todos como El Obrero de Tomelloso. 

Llegada del ferrocarril a Tomelloso en septiembre de 1914.
Llegada del ferrocarril a Tomelloso en septiembre de 1914.

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